Sargeras

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Sargeras
Imagen de Sargeras
Título El Destructor, El Caído, El Grande, El Corruptor, El Titán Oscuro, El Señor de los Demonios, El Gran Enemigo toda Vida, El Destructor de Mundos, Señor de la Legión Ardiente
Género Masculino
Raza(s) Titán vanir (anteriormente), Titán oscuro
Clase Brujo, Hechicero, Luchador, Guerrero (RPG)
Afiliación Legión Ardiente
Antiguas afiliaciones El Panteón
Ocupación Campeón del Panteón (anteriormente), Comandante Supremo, Maestro, Señor y Creador de la Legión Ardiente
Localización Desconocida
Estado Eterno, Vivo[1]
Allegado(s) Aman'Thul (hermano), Eonar (cuñada), Golganneth (sobrino), Kil'jaeden (mano derecha), Archimonde (mano izquierda)
Alineamiento Caótico malvado

Sargeras (se pronuncia /ˈsɑrʤəræs/ o /sɑrˈgɛrəs/) es el creador y líder de la Legión Ardiente y maestro de todo lo malo y diabólico[2]. Era uno de los titanes creadores del universo, querido por sus camaradas por su valentía y fuerza. Era un extraordinario guerrero, campeón del Panteón, capaz de devastar él solo a todo un ejercito enemigo. Fue elegido para defender el mundo que los titanes habían creado.

Sin embargo con el paso de los milenios, su papel cambió desde la figura original de defensor de su raza hasta convertise en el 'peor enemigo de los titanes'. Con el tiempo empezó a volverse egoísta y malvado, y a pensar que los demás estaban en su contra. Sufrió visiones oscuras, de muerte, de caos y desolación. Pasado un tiempo, se fijó en los Eredar, una raza de seres con gran inteligencia y dominio de la magia. Concretamente puso sus ojos sobre tres de ellos: Archimonde, Kil'jaeden y Velen. Sargeras los tentó con un gran poder, más allá de su imaginación. Velen, desconfiado, rechazó la oferta, pero Archimonde y Kil'jaeden la aceptaron gustosos. Entonces la corrupción de Sargeras se introdujo en sus cuerpos, adquiriendo un enorme tamaño y poder.

Biografía

Campeón del Panteón

Sargeras antes de la corrupción.
Sargeras empuñando a Gorshalach en una batalla ante los demonios.

Sargeras fue un poderoso gigante de bronce fundido que lideraba los ejércitos de los titanes, por eso se le denominó: "El Campeón del Panteón". Como el resto de su raza, era altruista y justo, incapaz de concebir la pura maldad.[3] Sin embargo, como su guerra interminable el titán se mostraba cada vez más deprimido por el abundante caos que veía en todo tipo de mal. A medida que su confusión y su depresión aumentaban, Sargeras se vio forzado a luchar contra otro grupo resuelto a perturbar el orden de los Titanes: los Nathrezim, los Mo'arg, los Annihilan y los infernales.[4] Esta razas demoníacas partieron a la conquista de los mundos habitados para poseer a sus habitantes y convertirlos a la sombra. Los perversos y maquinadores demonios habían vuelto naciones enteras unas contra las otras al manipularlas sirviéndose del odio y de la sospecha irracional. Aunque Sargeras los derrotó con facilidad, su corrupción lo afectó profundamente. Impactado por la maldad de los demonios en general, y de los Nathrezim en particular, Sargeras empezó a desesperarse y gradualmente cayó en la depresión.[5]

Incapaz de acallar la duda y la desesperación que desbordaban sus sentidos, perdió la fe en su misión y en el anhelo de los Titanes de un universo ordenado. Sargeras empezó a creer que el concepto del orden en sí mismo era una locura y que el caos y la depravación eran las únicas realidades absolutas dentro del oscuro y solitario universo. Aunque sus amigos Titanes intentaron convencerle de su error y consolarlo en sus terribles emociones, Sargeras despreció sus teorías por delusorias. Abandonó su puesto y salió a buscar su propio lugar en el universo. Aunque el Panteón estaba apenado por su partida, nunca imaginaría lo lejos que llegaría su hermano perdido.[6]

El Vacío y la caída

Sargeras destruyendo el alma-mundo corrupta.

Durante la búsqueda de los demonios Sargeras descubrió con horror, un alma-mundo perdido en las pesadillas oscuras y terribles debido a los dioses antiguos que lo habían infestado. En busca de respuestas Sargeras capturó a un cónclave de Natherzim que se encontraban en el planeta y los interrogaron sin piedad. Los demonios revelaron lo que descubrieron acerca de los dioses antiguos y los señores del Vacío, que el alma-mundo despiertaría como una criatura oscura inenarrable que nisiquiera el Panteón podria hacerle frente. El Titán corrupto, a continuación traería toda la creación bajo la voluntad de los Señores del Vacío. Horrorizado y furioso Sargeras mató a los Natherzim y luego sabiendo que no había otra opción partió en dos la corrupta alma-mundo con su mandoble.

Después, Sargeras informó inmediatamente a sus compañeros titanes de lo que había descubierto, sin embargo los titanes argumentaron que el titán podría haber sido salvado si Sargeras hubiera pedido ayuda en lugar de actuar precipitadamente. Cuando hablaron de arruinar los planes de los señores del Vacío, Sargeras reveló su creencia de que la creación era defectuoso y que sólo la purga de toda la creación podría vencer a los señores del Vacío. Sostuvo, además, que incluso un universo sin vida era mejor que una dominada por el Vacío. Esto horrorizó al resto de los Titanes que intentó convencerle de que tenía que haber otra manera de hacer las cosas. Desesperado y con un sentimiento de traición Sargeras abandonó a sus compañeros, convencido de que nunca los haría entrar en razón.

Nacimiento de la Legión Ardiente

La locura de Sargeras había consumido los últimos vestigios de su espíritu valiente, llegando a creer que los titanes eran los mismísimos responsables de los fallos de la creación y los responsables de la naturaleza corrupta de los demonios. Decidido finalmente a deshacer todo el trabajo que habían realizado los titanes por todo el universo, Sargeras se propuso a formar un imparable ejército que destruyera uno por uno, todos los mundos que lo titanes habían creado.[6]

Vagó por el Vacío Abisal liberando a las razas que antaño había derrotado y aprisionado. Empezó a ser conocido como el gran dios oscuro del vacío innombrable".[7] Estas razas se postraron ante él y decidieron formar parte del enorme ejército que planeaba preparar para su malévola misión, este ejército sería conocido como la Legión Ardiente.[6] Sin embargo, de entre las razas que había liberado, ninguna de ellas tenía el poder y la astucia natural suficiente para actuar como comandantes en dentro y fuera de la batalla para liderar su nuevo ejército. Entonces, Sargeras buscó una raza que podrían servirles como agentes preferidos a cambio de su horrorífico poder.

En el planeta Argus, Sargeras encontró lo que buscaba, los Eredar, una raza de seres altamente inteligentes con una afinidad natural por la magia en todas sus formas. Sargeras se apareció a los tres líderes más grandes de los eredar: Archimonde, Kil'jaeden y Velen; y les ofreció una suculenta oferta: incalculable poder y prestigio a cambio de su obediencia. Aunque Velen tenía dudas, Archimonde y Kil'jaeden aceptaron enseguida. Velen y sus seguidores huyeron, creando a los Draenei. Los restantes eredar abrazaron la oscuridad y se convirtieron en los Man'ari Eredar.

Sargeras dio a Kil'jaeden la tarea de buscar las razas más siniestras por todo el universo y reclutarlas a sus filas. Por otro lado, la labor de Archimonde sería la de liderar a los vastos ejércitos demoníacaos de Sargeras en batalla contra cualquier atisbo de oposición que se atreviera a rechistar la voluntad del titán oscuro. Una vez que sus ejércitos se hubieron reunido y demostraron estar listos para obedecer ciégamente cada orden suya, los soltó hacia la inmensidad de la Gran Oscuridad. A día de hoy, no está claro cuántos mundos ha conquistado, consumido y quemado la Legión Ardiente con su impía Cruzada Ardiente a lo largo del universo.[8]

Primera invasión a Azeroth

Sargeras y la Legión Ardiente.

En un planeta conocido como Azeroth, la raza ancestral de los elfos de la noche, que en ese tiempo tenían un gran imperio gobernado por la Reina Azshara, usaban las místicas aguas del Pozo de la Eternidad, que tenía una gran cantidad de magia.[6] Solamente la nobleza y la Reina tenían acceso al Pozo y eran los únicos que podían utilizarla, dotándoles de un gran poder mágico. Tal cantidad de magia atrajo la mirada de Sargeras. Este hizo un trato con Aszhara, por el cual ella abriría un portal que lo dejaría pasar a él y a su ejército a cambio de la vida eterna. La Reina quedó profundamente impresionada por el poder del titán, sin embargo no captó las sibilinas artes de manipulación con que Sargeras la embelesó, al igual que a su consejero Xavius.

La incrédula reina, viendo en Sargeras a un gran ente sabio que traería el poder y la prosperidad a su pueblo, abrió un portal camuflado detrás del Pozo de la Eternidad para que pudieran pasar tanto él como sus ejércitos, pero mientras las legiones pasaban, otro ejército, que había sentido las oscuras intenciones del titán, se acercaba para detenerlos. La Resistencia Kaldorei estaba liderada por Cenarius y Alexstrasza, la líder del Vuelo Rojo de Azeroth. Bajo sus órdenes se encontraban un gran número de elfos entre los que se encontraban Lord Kur'talos Cresta Cuervo, Jarod Cantosombrío, Malfurion, su hermano Illidan y la sacerdotisa de Elune Tyrande que acompañaban a otros seres, entre ellos los ancestros, dioses, criaturas de los bosques como dríades, guardianes del bosque y el resto de Aspectos. Los ejércitos elfos destruyeron el Pozo de la Eternidad matando a Sargeras y provocando un gran colapso, conocido como el Gran Cataclismo, que implosionó arrasando con gran parte de la geografía de Azeroth. La derrota de la Legión y la muerte de Sargeras tuvo un gran coste para sus vencedores; en la batalla muchos de sus aliados cayeron, Neltharion, el Aspecto líder del Vuelo Negro, se volvió loco y se bautizó como Alamuerte, muchos dioses también se volvieron corruptos, otros murieron, algunos elfos nocturnos también cayeron ante la magia demoníaca y se convirtieron en sátiros. Pero Sargeras estaba muerto y sus restos fueron enterrados en una enorme tumba que pronto se hundiría bajo el influjo de una enorme vorágine surgida en el océano, producto del cataclismo, conocida como la Vorágine.

Existe una cierta controversia acerca de la muerte de Sargeras. En las novelas que forman parte de Trilogía de la Guerra de los Ancestros, Krasus, Rhonin y Broxigar son enviados hacia atrás en el tiempo para para ayudar al semidiós Cenarius y los Dragones contra la Legión Ardiente. En esta línea temporal, fracasa el primer intento de invasión de la Legión a Azeroth y Sargeras es derrotado justo cuando está atravesando el portal que daba acceso a Azeroth, implosionando y cesando cualquier tipo de manifestación.

Richard A. Knaak el autor de las novelas dijo en una entrevista:

Sargeras cesó su actividad en cualquier plano físico sobre el mundo mortal de Azeroth. Fue enviado al limbo, tal y como Blizzard quiso. De otra manera, hubiera retornado rápidamente para intentar destruir Azeroth una vez más. Es por eso que se usó el término 'cesó su existencia física' ya que es posible que se pueda manifestar en otro tipo de condiciones.[9]

Aegwynn y Medivh

Aegwynn ante el Avatar de Sargeras.

Nueve mil años después de la Guerra de los Ancestros, Aegwynn se mantuvo en constante vigilia sobre Azeroth, destruyendo demonios en cualquier parte donde los encontrara. Sargeras notó que Aegwynn era una gran amenaza y buscaba cómo podía ser manipulada. El titán oscuro envió agentes demoníacos a cazar los pocos dragones voladores para quitarles la magia. Los demonios asesinaron a varios dragones, pero Aegwynn apareció inevitablemente para ayudar a las colosales bestias. Juntos, destruyeron al grupo de demonios antes de poder producir daños irreparables.

Aegwynn encontró la grieta por donde los agentes de la Legión habían pasado al mundo en Cumbres Tormentosas. Usando este portal, Sargeras había entrado a Azeroth en forma de avatar. Se dice que este avatar incluía una pequeña porción del alma entera de Sargeras.[2][10]. La Guardiana de Tirisfal no dudó en atacar pero Sargeras, se retuvo dejando a la maga destruir su cuerpo físico (al mismo tiempo dejandose ganar). Sin embargo, al destruirse el gran caparazón, Sargeras introdujo su espíritu al debilitado cuerpo de Aegwynn. Temiendo que el espíritu de Sargeras sobreviviera, Aegwynn encerró la cáscara arruinada de su cuerpo dentro de uno de los pasillos de Kalimdor que se había sumergido en el fondo del océano cuando el Pozo de la Eternidad colapsó[2], pero todo fue en vano, no llegó a darse cuenta que el propio Sargeras se hallaba escondido dentro de ella.

Años después, la Orden de Tirisfal informó a Aegwynn que sus servicios como Guardiana habían llegado a su fin y que debía viajar a Dalaran a elegir su sucesor. Aegwynn desobedeció la orden del Concilio, indicando que sólo uno de su linaje sería suficiente. Buscó al gran mago y consejero del rey Landen Wrynn, Nielas Aran. Aegwynn sedujo al mago y juntos tuvieron un hijo. El espíritu de Sargeras despertó de su profundo sueño y poseyó la mente del recién nacido hijo de Nielas y Aegwynn, Medivh.[2]

Al llegar a los 14 años, los poderes ocultos de Medivh se manifestaron dejando en coma al joven aprendiz durante 20 años. Durante este tiempo, Sargeras aprovechó el poder enorme del Guardián y cuando éste despertó, el titán oscuro ya lo había controlado. Con su nuevo cuerpo, Sargeras contactó al brujo orco Gul'dan, líder de un grupo de orcos de Draenor, un mundo que había sido descubierto por su teniente Kil'jaeden hace varios años. Medivh llegó a Black Morass en el sur de Azeroth y abrió un Portal Oscuro, dando paso a la llegada de los orcos a Azeroth. La Horda orca de Gul'dan entraba y libraba batallas contra los humanos nativos del Reino de Azeroth.

La naturaleza de Medivh cambió a fondo y sus familiares y amigos empezaron a notar eso. Su madre, Aegwynn, ahora desterrada del reino por sus fechorías contra la Orden de Tirisfal, descubrió lo que Sargeras había hecho y contactó al Rey Llane Wrynn y a su general Anduin Lothar. Lothar sintió que no había otra opción que matar al corrupto Medivh para que éste no cause posibles daños en Azeroth. El aprendiz de Medivh, Khadgar, ayudó a Lothar y a una emisaria orca-dranei,Garona Semiorco, a infiltrarse en la torre oscura de Medivh, Karazhan. A pesar de su colosal poder, fue atacado desprevenido y asesinado por sus antiguos amigos y camaradas.

Sargeras deseó vengarse contra los reinos humanos y esperaba la llegada de más orcos para acabar con los humanos. A pesar de que sus deseos se cumplían, pues los orcos entraba al Portal y causaban estragos en varias zonas humanas, Sargeras había fallado en sus planes, tras la temprana muerte de Medivh.[2] Al final, Sargeras trató de despojarse del cuerpo de Medivh y una vez más entrar en su avatar, pero no tuvo el tiempo suficiente para conseguirlo.[11]

Destino de Sargeras

Es interesante, de acuerdo al lore, que dice que Aegwynn no encontró el cuerpo de Sargeras, sino que sólo encontró su avatar. Según se indica, el Avatar fue infundido con un fragmento de alma de Sargeras que él controlaba, Medivh nació con este fragmento, que tiempo después escapó hacia el Vacío Abisal tras la temprana muerte de Medivh.[2][2][10]

Brann Barbabronce está casi seguro de que el verdadero Sargeras jamás ha pisado Azeroth, eso implica que entonces Sargeras está por algín lugar del Vacío Abisal. Un dato que le añade credibilidad a esta teoría es que en la Guerra de los Ancestros, el enorme poder del Pozo de la Eternidad fue necesario para crear un portal lo suficientemente poderoso como para permitir a Sargeras entrar en Azeroth, su creación demandó mucho tiempo para ser completado. En cambio, el portal que Aegwynn encontró en Storm Peaks fue creado por demonios y sólo requirió unos minutos para terminarlo. Brann también cree, junto con varios otros, que Sargeras está aún allí afuera, esperando ansioso de venganza. Hasta el día de hoy es incierto y desconocido que pasó con el verdadero cuerpo y el avatar de Sargeras.

En una entrevista, Chris Metzen y Micky Neilson dijeron que "él está allí afuera", "No lo puedes matar" y "Él no será derrotado por un largo tiempo". Metzen también añadió "Yo estaría muy decepcionado si dejáramos mostrar todo su verdadero poder"''[12]

Encuentro con Gul'Dan

Sargeras (o una ilusión de Sargeras) vista por Gul'dan en Warcraft III.

El brujo orco Gul'dan creyó que con el poder que poseía la Tumba de Sargeras obtendría mayor poder que Medivh y el demonio eredar Kil'jaeden. Gul'dan quiso reclamar el poder de Sargeras como suyo, pero el avatar de Sargeras no estaba allí. En lugar del avatar de Sargeras, Gul'dan encontró cientos de demonios que volvieron locos a sus pocas fuerzas, los demonios atacaron a Gul'dan y a sus tropas, pero Gul'dan sobrevivió a la primera emboscada. Entonces Gul'dan vio a Sargeras (o al menos una ilusion de él) riéndose de Gul'dan, y fue allí cuando entendió que había sido un tonto. Supo entonces que no encontraría el Ojo de Sargeras, sino que encontraría su propia muerte en esas cuevas; escribió la historia de su travesía en runas con su propia sangre. Instantes después, los demonios llegaron y lo asesinaron, con el tiempo su calavera fue usada como un objeto de gran poder demoníaco.[13][14]

Legion

Legion Esta sección aborda contenido exclusivo de Legion.

La Legión Ardiente ha lanzado su tercera invasión con un único objetivo - convocar a Sargeras en Azeroth.

Apariencia

Sargeras luego de la caída.

Sargeras es un ser tan inmenso que va más allá de la imaginación. Está cubierto de un traje ardiente y una armadura negra. Llamas de fuego bailando salvajemente rodean su cabeza y forman una espesa masa de cabello y una profunda barba. Un par de cuernos se extienden desde su frente y un cola ardiente se extiende por detrás, dejando un rastro de brasas encendidas a su paso. Uno de sus brazos sostiene una gigantesca lanza con grabados, recubierta con una serie de afiladas púas.[6] Influencias demoníacas han otorgado a Sargeras, un cuerpo en llamas.[15]

Habilidades

Sargeras no pelea limpio, usa todo tipo de trucos y desea matar a su enemigo lo antes posible. Tampoco pelea solo, tiene a un enorme ejército de demonios que lo sigue, algunos de esos demonios son seres sedientes de sangre y matarían con placer. Como era Campeón del Panteón, sus poderes psíquicos son asombrosos. Tiene una enorme resistencia a los ataques mágicos. Sus ataques son mucho más fuertes que los de otros titanes. La influencia demoníaca lo ha hecho totalmente inmune a la energía vil y la magia del fuego. La piel de Sargeras quema con fuego endemoniado, devastando todo a su paso, la temperatura del cuerpo de Sargeras incrementa la temperatura del ambiente en 50°C (cincuenta grados Celsius) en todas las direcciones por miles de kilómetros. Los efectos en el clima son devastadores.[2]

Poderes

Sus verdaderos poderes son algo desconocidos, aunque es de suponer debido a ser el creador de la Legión, que son impresionantes.

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El siguiente contenido son sólo especulaciones, observaciones u opiniones basadas posiblemente en datos oficiales de Blizzard. No debe tomarse como información oficial.

Algunos poderes que se presumen son:

  • Telepatía (para comunicarse con sus sirvientes, como Mannoroth o Archimonde desde el Vacío).
  • Inmunidad ante cualquier arma mortal e inmunidad limitada ante cualquier arma inmortal (El hacha creada por Cenarius para Broxigar puede herirlo, pero no es muy efectiva, por otra parte el Alma del Demonio no tiene efecto en él, demostrando su inmunidad a la energiía vil).
  • Mirar a través de los ojos de cualquier mortal mediante un ritual (ese fue el regalo de Sargeras a Illidan).
  • Gran conocimiento (como ex-Campeón del Panteón y Señor de la Legión, probablemente conozca los orígenes de los Dioses Antiguos y muchas razas desconocidas para los titanes).
  • Poder entrar en cuerpos mortales (estuvo en el cuerpo de Aegwynn cerca de mil años) y poseerlos (Medivh).
  • Su armadura negra ardiente puede quemar los ojos de los mortales con sólo verla.[15]
  • La fuerza de 100 dragones es sólo un pequeño fragmento de la verdadera fuerza de Sargeras.[16] his strength nearly matches the power of a portal closing.
  • En comparación, Archimonde y Kil'Jaeden son simples aprendices, eso demuestra el enorme poder de Sargeras.[16]
  • Carga consigo la terrorífica espada Gorribal.

Artefactos relacionados

¿Sargeras o Kil'jaeden?

Sargeras portó varias armas:

  • Cetro enjoyado de Sargeras: Este Cetro fue usado por Sargeras para propósitos desconocidos, pero una de las habilidades es el poder crear portales. Fue robado por Ner'zhul y usado para crear los portales que destruyeron Draenor. Se presume que fue recuperado por Kil'jaeden cuando Ner'zhul fue capturado[17].
  • Gorshalach: Sargeras empuñaba esta espada cuando era el Campeón del Panteón. Fue dividida en dos espadas cuando Sargeras enloqueció. Sargeras reforjó uno de los fragmentos en otra espada llamada Gorribal, mientras que el segundo fragmento fue reclamado por Aggramar, reforjando una espada llamada Taeshalach.
  • Ojo de Sargeras: Parece tener la habilidad de enfocar magia en una sola fuerza destructora. El ojo de Sargeras estaba enterrado en lo profundo de la tumba de sargeras. Gul'dan trató de rescatarlo de su entierro, en su paso dejó un diario rúnico relatando su historia, al final fue asesinado por este. Maiev entró a la tumba siguiendo a Illidan, el cual encontró realizando un malevolo hechizo. Este artefacto fue destruido en Dalaran, cuando el hechizo de invocación de Illidan fue interrumpido por Maiev, Malfurion y un paladín que habian rescatado.
  • Atiesh, el gran báculo del guardián: Esta arma fue usada por Medivh. Mientras Sargeras poseía a Medivh hizo que un poderoso demonio entrara a Atiesh, el demonio siguió en Atiesh cuando Medivh murió. El demonio era conocido como "Atiesh, La mano de Sargeras". Para purificar el báculo hay que derrotar al poderoso demonio.
  • Lanza desconocida de Sargeras: En la batalla contra Aegwynn, Sargeras cargaba con un bastón, que contenía unas runas escritas en sangre (se rumorea que es la combinación de Gorshalach y el Cetro enjoyado de Sargeras).[18]

Notas

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El siguiente contenido son sólo especulaciones, observaciones u opiniones basadas posiblemente en datos oficiales de Blizzard. No debe tomarse como información oficial.
  • Ver también: Tumba de Sargeras
  • El término Sargeras tiene dos pronunciaciones: en Warcraft II se pronuncia /ˈsɑrʤəræs/, mientras que en Warcraft III: The Frozen Throne se pronuncia /sɑrˈgɛrəs/.
  • El nombre de Sargeras puede estar inspirado en Sargonnas, un dios de Dragonlance. Esto se suporta con el hecho de que las imágenes de Sargeras usualmente llevan cuernos, mientras que Sargonnas es el dios de los minotauros y es descrito con cuernos.
  • Es probable que Sargeras sea el "maestro" al que Varimathras y Xavius se refieren. Esto implicaría que Sargeras se encuentre detrás de la Pesadilla Esmeralda y los eventos de la Batalla por Entrañas.
  • Aunque para Xavius sea un Dios Antiguo, Malfurion se refiere a él como las viejas fuerzas bajo la tierra.

Referencias

Precedido por:
Nadie
Posición:
Campeón del Panteón
Sucedido por:
Aggramar
Precedido por:
Nadie
Posición:
Señor de la Legión
Sucedido por:
Kil'jaeden y Archimonde