Abominación

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Para las unidades de Warcraft III, véase Abominación (Warcraft III)
Abominación
Abomination TCG.jpg
Facción/Afiliación
Clases

Barbarian (RPG)

Capital racial
Líder racial

Ninguno

Montura racial

No tienen

Planeta de origen
Idioma primario
Estatura promedio

Varios (más de average of 153 metros y medio)

Alineamiento

Normalmente neutral malvado;[1] Anteriormente, normalmente "caótico malvado"[2]

Las Abominaciones son criaturas no-muertas, parecidas a los ogros, hechas de diferentes cadáveres unidos entre sí. El estómago revuelto desprende un hedor asfixiante y una bruma marrón-verdosa lo rodea. Sus tripas salen de su estómago, por donde revolotean las moscas. Tres desproporsionadas extremidades emergen de su cuerpo hinchado en forma de brazos, en dos de ellos lleva sendas sangrientas cuchillas y en el tercero una gruesa cadena con un gancho en el extremo. Sus lenguas son gruesas y redondas y cuelgan entre sus torcidos y amarillentos dientes [3].

Casi todas las abominaciones carecen de inteligencia y tienen un coeficiente intelectual parecido al de un ogro. Exteriormente, las abominaciones parecen alegres debido a su ausencia de ideas, expresiones y manerismos, aunque es más probable que se deba a su bajo nivel de capacidad mental. Al igual que sus primos no-muertos, las abominaciones adoran la carne, y son conocidas no solo por comerse a los vivos sino también a los muertos.

Abominaciones importantes de La Plaga incluyen a Glotón (una hambrienta abominación localizada en la Zahúrda Rajacieno), Ramstein el Empachador (el duro guardián de la casa de masagre del Barón Osahendido en Stratholme) y el titánico Remendejo (a quien Kel'thuzad usa como su "Avatar de Guerra").

Introducción

Una abominación en Warcraft III

Las abominaciones son grandes criaturas creadas, similares a los golems de carne. Cuerpos mutilados y partes de muchas y diferentes criaturas unidas en una sola y retorcida forma. A cada paso que dan, un viscoso rastro de sangre deja notar la descomposición que rodea a sus cuerpos, recien salidos del matadero. Estos autómatas creados por arte de magia son increíblemente poderosos, poseen (literalmente) la fuerza de diez hombres. Construir uno requiere un gran entendimiento de las artes nigrománticas y la doble capacidad de de animar a los muertos y conseguir curar su carne. Son difíciles de crear, pero una vez que se hacen, son sirvientes fanáticos fieles y guerreros tremendamente poderosos. Los retorcidos y mutilados cuerpos de las abominaciones se componen de múltiples muertos y miembros de diferentes cadáveres. A estos enormes guerreros les encanta la carne y desgarrar a sus enemigos. Llevan grandes cuchillas de combate y ejercen diversos palos o ganchos en sus extremidades desproporcionadas. La fuerza animada de una abominación es una conglomeración de blasfemias de almas incorporadas en los cadáveres que componen la descompuesta carne de una abominación. Esta criatura es una entidad sigular con un alma unida y se considera como criatura y construcción a la vez. Es cierto que la abominación no recuerda nada de sus vidas anteriores, aunque fragmentos de memoria ocasionalmente la invaden en momentos de tensión o presión inusual [4].

Son lentos de cuerpo y mente, pero duros y fuertes, son excelentes tropas para La Plaga y los Renegados. Extienden enfermedades a su paso por medio de nubes visibles, pero sus encantamientos garantizan que, mientras ellos se pudren, siguen estando terroríficamente vivos. Son unas de los seres más poderosos de Azeroth. Los Renegados las usan como guardias de Entrañas, mientras que La Plaga los emplea con un papel similar. Aunque no son veloces, son excelentes permaneciendo en un área y atacando a todo aquel que se acerca. Entienden el idioma común y lo hablan...casi [5].

Lss abominaciones son valientes, tenaces y resistentes, capaces de aprovechar su superioridad en combate durante horas sin señales de agotamiento. Su fuerza y habilidad se basa en su inusual construcción. Aunque la mayoría de las criaturas pocas de inteligencia ocasionalmente muestran un destello de conocimiento, modifican sus órdenes para sacar más venta (como atacar al oponente más poderoso al principio cuando comandan una batalla). No son particularmente inteligentes en la mayoría de los casos, sin embargo, confiar en el sentido de tácticas de una abominación es una idea excepcionalmente mala [6]. Los cerebros atontados de las abominaciones no guardan mucho espacio para las tácticas, simplemente se limitan a seguir las órdenes de su amo, desplazándose con parsimonia hacia donde les mandan y despedazando a sus enemigos hasta dejarlos irreconocibles [7].

Cuando las abominaciones pasan mucho tiempo sin matar ni descuartizar a nadie se vuelven impacientes; son felices cumpliendo los deseos de sus maestros, los nigromantes, razón por la cual estos suelen crearlas .[8][9]. Su poca receptividad para retener ordenes complicadas los inhabilita para aventurarse por ellas mismas en algún quehacer por voluntad propia y es por eso que suelen trabajar al servicio de algún maestro [10]. Existe alguna excepción como el Teniente Murp, con tropas a su cargo en Conquista del Invierno.

Debido a que las abominaciones no respiran, pueden luchar en condiciones adversas y peligrosas, como bajo el agua, sin perder un ápice de peligrosidad. [11].

Historia

Las abominaciones fueron creadas en primera instancia por La Plaga uniendo varios miembros de distintos cadáveres y fueron una de sus tropas más efectivas durante la Tercera Guerra. Cuando los Renegados se desligaron del control del Rey Exánime, se llevaron a un gran número de abominaciones con ellos además del conocimiento para crearlas. Su tarea pasó a ser la de defender Entrañas y servir en las distintas tareas que les encomendaban sus maestros que no solían ser muy complicadas debido a su limitada inteligencia.

Fabrica de abominaciones en Entrañas

Las abominaciones son ensambladas en una Casa de la Tortura localizadas en las Tierras de la Peste del Este y en el Aphotecarium de Entrañas.

Se crean con los miembros mutilados traídos del campo de batalla. No poseen nada propio, tan solo lo que su creador les da. Pueden hacer falta hasta diez cuerpos para dotar completamente a una abominación de toda su carne y órganos. Cada uno dichos cuerpos es infectado con la plaga para que reaccione adecuadamente a los rituales de creación de abominaciones [12].

Los creadores de las abominaciones son nigromantes y caballeros de la muerte cuyas órdenes la abominación obedece cuando se encuentran cerca de ellos. Cuando su amo no está cerca, este puede inculcarles una tarea que sean capaces de desempeñar tales como "ataca a todo el que entre" o "quédate aquí y no dejes que nadie se acerque al cofre" [13].

Abominaciones importantes

Una abominación en World of Warcraft

Otras abominaciones

Galería

Referencias