Devastación

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Este artículo es sobre es sobre el evento conocido como Devastación. Para la expansión, véase World of Warcraft: Cataclysm.
La Gran División, una de las numerosas fisuras causadas por el Cataclismo
Cataclismo redirige aquí, para la habilidad del brujo véase [Cataclismo]

La Devastación (también llamado el Cataclismo o el Gran Cataclismo[1]) fue un desastre mundial que sacudió Azeroth después de que Alamuerte saliese de Infralar hacia el exterior. Su despertar provocó terremotos, erupciones volcánicas e inundaciones, transformando la superficie del mundo para siempre.

También es la época en donde tuvieron lugar las historias de Cataclysm[2] terminando con la muerte de Alamuerte.

Para los jugadores, el suceso tuvo lugar el 23 de Noviembre de 2010 con el Parche 4.0.3a.

Precuela

Después de la Guerra contra el Rey Exánime, la Guerra contra la Pesadilla y el levantamiento del chamanístico Anillo de la Tierra, el mundo de Azeroth fue amenazado por la Elemental Unrest.

Consecuencias

Artículo principal: Patch 4.0.3a (cambios mundiales)

Las líneas de costa de Kalimdor y los Reinos del Este han cambiado al inundarse algunas zoans y retirarse las aguas de otras. Algunos lugares del mundo como las Mil Agujas y una gran parte de Tanaris, han quedado sumergidas bajo las aguas. En ciertos casos, las enormes olas provocadas por la Devastación han destruido emplazamientos costeros como Auberdine, la Aldea Rut'theran, y Feathermoon Stronghold, obligando a sus habitantes a desplazarse tierra adentro. Incluso en lugares alejados de la costa se han sentido los efectos de la catástrofe; incendios, avalanchas y erupciones de lava han dejado ciertos lugares irreconocibles.

Los movimientos tectónicos han provocado el bloqueo de viejas rutas de paso como la que conectaba las tierras Inhóspitas con Loch Modan, y abierto otras que resultaban insavables debido a las altas cordilleras que las flanqueaban. La Devastación también ha dañado un antiguo artefacto que los titanes escondieron en Uldum, que ha quedado accesible a través de Tanaris.

El Plano Elemental se ha movido, acercándose a Azeroth, y traslandando al mundo el conflicto que allí libraban los señores elementales como Ragnaros, que ha regresado para asaltar Nordrassil, obligando a Malfurion a organizar la defensa del Monte Hyjal una vez más.

Los goblin de la isla de Kezan y la desolada nación de Gilneas han sufrido directamente algunos de los peores desastres naturales, obligando a sus habitantes a aliarse con la Horda y la Alianza respectivamente para poder sobrevivir, rediseñando el mapa político de Azeroth. El Monte Kajaro de Kezan entro en erupcción, obligando a la evacuación de los goblin mientras que los terremotos dañaron la Muralla de Cringris que protegía Gilneas, de los Renegados que tras ver libre el acceso comenzaron una invasión.

Durante su última batalla, Alamuerte intentó convocar el Cataclismo final. Después de la muerte del Aspecto, Thrall concluyó que el Cataclismo había terminado.

La bruma que cubría Pandaria se disipó debido al Cataclismo.[3]

Trivialidades

  • Aunque el Marjal Revolcafango no resultó muy actualizado ni cambios (solo se agregó una carretera), el Cataclismo de alguna manera afectó a la zona en general. [4]

Referencias