Forjaz: el despertar de los enanos

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Forjaz: el despertar de los enanos es parte del Capítulo II de la Historia de Warcraft.

En WoW Icon 16x16.gif aparece otra versión retocada en forma de libro que los jugadores pueden leer.

2.500 años antes de Warcraft I

En los tiempos antiguos, después de que los titanes abandonarán Azeroth, sus hijos, conocidos como los terráneos, continuaron dando forma y protegiendo las profundas fosas del mundo. Los terráneos no se preocupaban por los asuntos de las razas que habitaban en la superficie y solo querían vivir en las oscuras entrañas de la tierra.

Cuando el mundo sufrió el cataclismo por la implosión del Pozo de la Eternidad, los terráneos padecieron profundamente. Mareados con el dolor de la propia tierra, perdieron gran parte de su identidad y se encerraron dentro de las cámaras de piedra donde fueron creados. Uldaman, Uldum, Ulduar... estos eran los nombres de las antiguas ciudades de los titanes, donde los terráneos habían dado sus primeros pasos. Enterrados en las profundidades del mundo, descansaron en paz durante casi ocho mil años.

Aunque no está claro qué los despertó, los terráneos sellados dentro de Uldaman se levantaron de su sueño auto-impuesto. Y descubrieron que habían cambiado mucho durante su hibernación. Sus rocosos pellejos se habían ablandado y convertido en suave piel, y sus poderes sobre la piedra y la tierra habían languidecido. Se habían convertido en criaturas mortales.

Llamándose a sí mismos enanos, los últimos terráneos abandonaron los salones de Uldaman y se aventuraron en el mundo de la vigilia. Como todavía se veían atraídos por la seguridad y las maravillas de los lugares profundos, fundaron un reino enorme bajo la montaña más alta de la zona. La llamaron Khaz Modan, o "Montaña de Khaz", en honor al titán creador, Khaz'goroth. Construyendo un altar para su padre titán, los enanos crearon una gran forja en el corazón de la montaña. Y así, la ciudad que creció alrededor de la forja se acabaría llamando Forjaz.

Los enanos, fascinados por naturaleza con dar forma a las gemas y la piedra, comenzaron a minar las montañas colindantes en busca de riquezas y minerales preciosos. Contentos con su trabajo bajo el mundo, los enanos estaban aislados de los asuntos de sus vecinos habitantes de la superficie.

World of Warcraft[editar | editar código]

En WoW Icon 16x16.gif puede leerse por medio de un libro cuyo texto presenta algunas variaciones con respecto al publicado en la página oficial de World of Warcraft. Dicho libro puede encontrarse en la Sala de los Exploradores de Forjaz, Thelsamar, El domicilio de Profundidades de Roca Negra, Bael Modan y la Excavación Bael'dun[32, 49]. Cuenta para el logro Inv misc book 04.png [Erudito].



Forjaz: el despertar de los enanos

En la antigüedad, cuando los titanes partieron de Azeroth, sus hijos, conocidos como los terráneos, continuaron dando forma y vigilando los oscuros recovecos del planeta. Los terráneos eran indiferentes a los asuntos de las razas que poblaban la superficie y solo les interesaba sondear las lóbregas profundidades de la tierra.

Los terráneos quedaron muy afectados tras la implosión del Pozo de la Eternidad que había destruido el planeta. Al no poder recuperarse del dolor causado por la destrucción de la tierra, los terráneos perdieron gran parte de su identidad y se encerraron en las cámaras de piedra en las que habían sido creados inicialmente. Uldaman, Uldum, Ulduar... eran los nombres de las antiguas ciudades de los titanes que los terráneos habían construido al principio. Enterrados en las profundidades del planeta, los terráneos descansaron en paz durante casi ocho mil años.

Aunque se desconoce qué fue lo que los despertó, los terráneos confinados en Uldaman finalmente despertaron de su sueño auto impuesto. Se dieron cuenta de que habían cambiado significativamente durante la hibernación. Sus rocosos pelajes se habían suavizado, convirtiéndose en tersas pieles, mientras que sus poderes sobre la piedra y la tierra habían menguado. Se habían convertido en criaturas mortales.

Los últimos terráneos se hicieron llamar enanos y abandonaron las salas de Uldaman para aventurarse en el mundo de los seres despiertos. Adormecidos aún por la paz y las maravillas de las profundidades, fundaron un vasto reino bajo la montaña más alta de la tierra.

Llamaron a su tierra Khaz Modan, o "Montaña de Khaz", en honor a su creador, el titán Khaz'goroth. Al construir un altar para su padre titán, los enanos crearon una gran fragua en el corazón de la montaña. Por ello, la ciudad que creció en torno a la fragua recibió el nombre de Forjaz.

Los enanos, fascinados por la talla de la piedra y las gemas, se dedicaron a excavar las montañas vecinas para encontrar ricos y preciosos minerales. Satisfechos con sus trabajos subterráneos, permanecían aislados de lo que acontecía a sus vecinos de la superficie.

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