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La invasión de Draenor

De Wowpedia
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La invasión de Draenor es parte del Capítulo IV de la Historia de Warcraft aparecida en la página web de World of Warcraft y en el manual de Warcraft II: Beyond the Dark Portal.

En WoW Icon 16x16.gif aparece otra versión retocada en forma de libro que los jugadores pueden leer.

A medida que las llamas de la Segunda Guerra se iban apagando, la Alianza daba pasos agresivos para contener la amenaza orca. En el sur de Lordaeron se construyeron gran cantidad de campos de internamiento, pensados para ser el hogar de los prisioneros orcos. Vigilados tanto por los paladines como por los soldados veteranos de la Alianza, los campos demostraron ser un gran éxito. Aunque los orcos prisioneros estaban tensos y ansiosos por volver a luchar, los distintos guardianes de los campos, con base en la fortaleza-prisión de Durnholde, mantenían la paz y una fuerte apariencia de orden.

Sin embargo, en el infernal mundo de Draenor, un nuevo ejército orco se preparaba para atacar a la desprevenida Alianza. Ner'zhul, el antiguo mentor de Gul'dan, había reunido al resto de clanes orcos bajo su oscuro estandarte. Ayudado por el clan Sombraluna, el anciano chamán planeaba abrir una serie de portales en Draenor que llevarían a la Horda a nuevos mundos para saquearlos. Para dar energía a sus nuevos portales, necesitaba una serie de artefactos encantados de Azeroth. Para obtenerlos, Ner'zhul reabrió el Portal Oscuro y envío a sus feroces sirvientes a través de él.

La nueva Horda, liderada por jefes veteranos como Grom Grito Infernal y Kilrogg Mortojo (del clan Foso Sangrante), sorprendieron a las fuerzas de defensa de la Alianza y arrasaron los campos. Bajo las órdenes precisas de Ner'zhul, los orcos rápidamente reunieron los artefactos que necesitaban y huyeron de vuelta a la seguridad de Draenor.

El rey Terenas de Lordaeron, convencido de que los orcos estaban preparando una nueva invasión de Azeroth, reunió a sus tenientes de más confianza. Ordenó al general Turalyon y al archimago Khadgar que preparasen una expedición para cruzar el Portal Oscuro y poner fin a la amenaza orca de una vez por todas. Las fuerzas de ambos marcharon hacia Draenor y se enfrentaron repetidamente a los clanes de Ner'zhul sobre la arrasada Península Fuego Infernal. Incluso con la ayuda de la elfa noble Alleria Brisaveloz, el enano Kurdran Martillo Salvaje y el soldado veterano Danath Aterratrols, Khadgar fue incapaz de evitar que Ner'zhul abriera sus portales a otros mundos.

Éste finalmente abrió sus portales a otros mundos, pero no pudo prever el terrible precio que iba a pagar. Las tremendas energías de los portales comenzaron a partir en pedazos el mismo tejido de Draenor. Mientras las fuerzas de Turalyon luchaban desesperadamente para volver a su hogar en Azeroth, el mundo de Draenor comenzó a colapsarse sobre sí mismo. Grom Grito Infernal y Kilrogg Mortojo, dándose cuenta de que los locos planes de Ner'zhul condenarían a toda su raza, reunieron al resto de los orcos y escaparon de vuelta a la relativa seguridad de Azeroth.

En Draenor, Turalyon y Khadgar aceptaron realizar el sacrificio definitivo: destruir el Portal Oscuro desde su lado. Aunque les costaría sus vidas y las de sus compañeros, sabían que era la única forma de asegurar la supervivencia de Azeroth. Y mientras Grito Infernal y Mortojo se abrían paso a hachazos por entre las filas humanas en una búsqueda desesperada por la libertad, el Portal Oscuro explotó tras ellos. Para ellos y para el resto de orcos en Azeroth, no había vuelta atrás.

Ner'zhul y su leal clan Sombraluna cruzaron el mayor de los portales recién creados, mientras enormes erupciones volcánicas comenzaron a destrozar los continentes de Draenor. Mares de fuego se alzaron y arrasaron el destrozado paisaje mientras el torturado mundo era finalmente consumido en una enorme explosión apocalíptica.

World of Warcraft[editar | editar código]

En WoW Icon 16x16.gif puede leerse por medio de un libro cuyo texto presenta algunas variaciones con respecto al publicado en el manual de Warcraft III. Dicho libro puede encontrarse solo en Scholomance. Cuenta para el logro Inv misc book 04.png [Erudito].


La invasión de Draenor

Cuando se extinguieron los fuegos de la Segunda Guerra, la Alianza realizó enérgicas acciones para contener la amenaza de los orcos. Con el propósito de albergar a los orcos cautivos, se construyeron grandes campos de internamiento en el sur de Lordaeron. Vigilados tanto por paladines como por Soldados veteranos de la Alianza, los campos resultaron tener un gran éxito.

Si bien los orcos cautivos estaban tensos y ansiosos por volver a presentar batalla, los celadores de los campos, concentrados en la vieja prisión-fortaleza de Durnholde, mantuvieron la paz y el orden con firmeza.

Sin embargo, en el demoníaco mundo de Draenor, un nuevo ejército orco se preparaba para golpear a la confiada Alianza. Ner'zhul, el antiguo mentor de Gul'dan, reunió a los clanes orcos restantes bajo su oscuro estandarte. Ayudado por el clan Sombraluna, el viejo chamán planeaba abrir una serie de portales en Draenor que permitirían que la Horda retornara a nuevos e intactos mundos.

Para proporcionar poder a sus nuevos portales, necesitaba una serie de artefactos encantados procedentes de Azeroth. Para obtenerlos, Ner'zhul volvió a abrir el Portal Oscuro y envió a sus voraces sirvientes para que lo embistieran.

La nueva Horda, conducida por jefes veteranos como Grom Grito Infernal y Kilrogg Mortojo (del clan Foso Sangrante), sorprendió a las fuerzas defensivas de la Alianza y arrasó toda la campiña. Bajo la quirúrgica dirección de Ner'zhul, los orcos no tardaron de localizar los artefactos que necesitaban, regresando prontamente a la seguridad de Draenor.

El rey Terenas de Lordaeron, convencido de que los orcos estaban preparando una nueva invasión de Azeroth, reunió a sus lugartenientes más fieles. Ordenó al general Turalyon y al archimago Khadgar que dirigieran una expedición hacia el Portal Oscuro para poner fin de una vez por todas a la amenaza de los orcos. Las fuerzas de Turalyon y Khadgar marcharon hacia Draenor y se enfrentaron varias veces con los clanes de Ner'zhul sobre la devastada Península del Fuego Infernal.

Incluso con la ayuda de la elfa noble Alleria Brisaveloz, el enano Kurdran Martillo Salvaje y el Soldado veterano Danath Aterratrols, Khadgar no pudo evitar que Ner'zhul abriera sus portales a otros mundos.

Finalmente, Ner'zhul abrió sus portales a otros mundos, pero no fue capaz de prever el terrible precio que habría de pagar. Las tremendas energías de los portales comenzaron a destrozar toda la estructura de Draenor. A medida que las fuerzas de Turalyon luchaban desesperadamente para regresar a casa en Azeroth, el mundo de Draenor comenzó a derrumbarse. Grom Grito Infernal y Kilrogg Mortojo, cayendo en la cuenta de que los locos planes de Ner'zhul condenarían a toda la raza, reunieron a los orcos restantes y huyeron hacia la relativa seguridad que les proporcionaba Azeroth.

En Draenor, Turalyon y Khadgar accedieron a hacer el último sacrificio, destruyendo el Portal Oscuro desde su lado. Aunque habrían de perder sus propias vidas y las vidas de sus compañeros en el empeño, sabían que era la única forma de garantizar la supervivencia de Azeroth. Incluso aunque Grito Infernal y Mortojo se abrieron camino entre las filas humanas en una desesperada búsqueda de la libertad, el Portal Oscuro explotó detrás suyo. Para ellos, así como para los orcos que quedaban en Azeroth, no había vuelta atrás.

Ner'zhul y su leal clan Sombraluna atravesaban el mayor de los portales recientemente creados, cuando grandes erupciones volcánicas empezaron a despedazar los continentes de Draenor. Los ardientes mares comenzaron a rugir, abriendo la tierra devastada y, finalmente, el torturado mundo se consumió en una apocalíptica explosión.

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