Lechúcico salvaje

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Lechúcico salvaje
WildKinArt.jpg
Capital racial
Planeta de origen
Idiomas secundarios

Algunos pueden hablar

Los salvajes (WC3) o lechúcicos salvajes (WoW) son unas criaturas mitad oso, mitad búho que actúan como una fuerza poderosa para el bien y son un firme aliado de los elfos de la noche. A pesar de su buen temperamento y sabiduría, luchan ferozmente contra los malhechores, especialmente contra los no-muertos y demonios de la Legión Ardiente.

Estos humanoides con rostro de pájaro con pelaje recio y desaliñado son para muchos una abominación, pero en realidad gozan de la simpatía de los elfos de la noche. Los lechúcicos salvajes han sido considerados por mucho tiempo como un animal sagrado no sólo por los elfos de la noche, sino también por los tauren. Los sacerdotes de Elune ven a estas criaturas como seres imbuidos con el espíritu y la fuerza de la diosa luna mientras que los druidas los aprecian como guardianes y protectores de la naturaleza.

Descripción[editar | editar código]

Tarana.

Los lechúcicos salvajes parecen un cruce entre un búho y un oso, por eso son conocidos también como osobúhos. Al erguirse pueden llegar a medir de 3 a 4 metros y medio y su cuerpo está cubierto por plumas que varían entre el marrón y el blanco. Sus brazos tienen la forma igual que las aves y finalizan en una especie de garra. Los lehúcicos también se caracterizan por tener pico y astas que sobresalen de sus cabezas. Estas singulares criaturas emiten un sonido distintivo cuando se irritan, que suena como una combinación entre un gruñido y un chillido. Las plumas de los lechúcicos salvajes son muy valiosas y apreciadas entre ciertos círculos debido a sus propiedades mágicas.

Los lechúcicos salvajes poseen una elevada inteligencia y suelen entender los razonamientos complejos.[1] No hablan pero pueden entender darnassiano;[2] aunque hay ejemplares particulares, como los Vigilantes en la Tercera Guerra que podían jactarse de ostentar esa facultad. Prefieren la serenidad de la naturaleza y el mantenerse alejados de las zonas habitadas por eso prefieren merodear en Los Baldíos o en los serenos claros del Monte Hyjal, aunque también hay un número considerable en Costa Oscura, Tierras del Interior y Cuna del Invierno. Son también reconocidos por ayudar a los elfos de la noche y a los ancestros como guardianes de ciertas ubicaciones que consideran importantes. Los osobúhos son muy territoriales, por eso son buenos guardianes.

Muchos lechúcicos salvajes tratan pacíficamente a los viajeros con respeto, algunas veces acuden en su ayuda o socorren a los perdidos en los bosques. Son benevolentes por naturaleza pero temibles cuando son provocados o se enfadan a tal punto de atacar ferozmente a los hostiles con solo verlos.[2] Al atacar, estas grandes bestias usan sus garras para estocar al objetivo y herirlo.[3] Un lechúcico salvaje gravemente herido se retirará y buscará al enemigo más tarde, una vez se recupere.[2] Los héroes que se encuentran con los lechúcicos a menudo terminan hablando de su increíble generosidad o de su tremenda ferocidad.[3] Algo que los caracteriza es su particular odio a todos los no-muertos y otros esbirros de la Legión Ardiente.

Se unen de por vida y dan a luz cachorros grises y velludos en sus enormes nidos que no poseen garras ni plumaje brillante hasta los dos o tres años de edad. Los elfos de la noche consideran a la piel brillante y a los ojos dorados de los salvajes como hermosos.[2] Los lechúcicos adultos sobrepasan los tres metros de altura y pueden llegar a pesar entre 450 y 1360 kilos, incluso más.[2][3]

Historia[editar | editar código]

En Warcraft III.

Los pesados lechúcicos salvajes son creación directa de la diosa luna Elune.[4] Deseando una criatura poderosa para reclamarla como suya, Elune combinó los rasgos de sus aves nocturnas favoritas con la fuerza bruta de los benévolos osos. El resultado: una noble criatura creada para resguardar y proteger los lugares sagrados de la diosa.[5] Algunos elfos creen que también fueron creados en el inicio del mundo para servir como guardianes de Cenarius.[3]

Otros estudiosos creen que los lechúcicos fueron el acto equivocado de un hechicero. Independientemente de sus orígenes, estos seres han sidos los queridos aliados de los elfos druidas y de los ancestros desde tiempos de la Guerra de los Ancestros.[3]

En época de la Tercera Guerra, además de los lechúcicos normales, los lechúcicos enfurecidos y berserk habitaron en los bosques. Eran más fuertes y resistentes que un osobúho promedio.[6]

Tiempo después, los aventureros que viajaban a través de las Tierras del Interior reportaron ataques de lechúcicos salvajes. Los informes de estas insuales embestidas afirmaban que los lechúcicos parecían confundidos e incluso que habían enloquecido. Algunos presentaban mutaciones como extremidades deformes, ojos rojos, costras en la piel o calvicie en ciertas partes de su cuerpo. Nadie sabía cómo inició esta corrupción en los lechúcicos salvajes.[2] Con el tiempo, muchas de estas destartaladas criaturas aparentaban haber olvidado sus tareas sagradas, olvidando tal vez la ubicación del sitio que estaban tratando de proteger y ahora vagan a través de ambos continentes.

Los lechúcicos salvajes solían abundar en Costa Oscura. Sus vínculos con la tierra eran tan profundos que, el Cataclismo que quebró Costa Oscura, también redujo su número. Desde entonces, varios espíritus enfurecidos de los lechúcicos andan sin rumbo por toda la zona. Aroom es el último de su tribu; un poderoso anciano con una fuerte conexión con Elune.

Wildkin.png

Subespecies[editar | editar código]

Aparte de los lechúcicos salvajes comunes, existen otras especies presentes en Azeroth. A veces el término "lechúcico salvaje" se usa para referirse a todas estas variantes de la raza.

Osobúhos[editar | editar código]

Estas amorfas y destartaladas criaturas son amadas por igual por los druidas de los elfos de la noche y por los antárboles. Son benevolentes por naturaleza pero temibles cuando son provocados o se enfadan. Aunque se mantienen alejados de las zonas habitadas, a menudo se encuentran en los serenos claros del Monte Hyjal.[7]

Solamente son descritos en el manual de Warcraft III y en el Apéndice Tres del Manual of Monsters donde muestran ligeras diferencias al lechúcico salvaje promedio. Según esta última fuente, los osobúhos son el probable resultado de una selección natural inusual. Merodean por toda la región y se alimentan de cualquier cosa que encuentran. Prefieren vivir cerca a las aldeas donde puedan robar ganado para complementar su caza. Son nómadas y viven en cuevas o árboles caídos hasta que sus polluelos crezcan lo suficiente.[8]

Lechubestias[editar | editar código]

Las lechubestias son los primos más grandes y poderosos de los lechúcicos salvajes, aparentemente derivados de la misma especie, sus orígenes representan todo un misterio. Los elfos de la noche aseguran que Elune los creó como guardianes, sin embargo las lechubestias no peseen la naturaleza amable de los lechúcicos salvajes.[9]

Las lechubestias priorizan el caos sobre el bien y alcanzan un frenesí e ira incontrolables en combate. Nadie sabe qué es lo que hace explotar la furia de la lechubestia, que combate hasta la muerte. Crecen hasta los seis metros de alto y llegan a pesar una tonelada. Prefieren los climas fríos que sus primos lechúcicos salvajes y generan plumas blancas o plateadas durante la temporada de invierno.

Son comunes en Costa Oscura, Tierras del Interior y Cuna del Invierno. Las lechubestias de Tierras del interio muestran la misma corrupción que sus primos de la misma región.[9]

Buhícos[editar | editar código]

Buhíco Cubrebosque libre de la corrupción.

Los buhícos están presentes en la Isla Bruma Azur y están muy relacionados a los lechúcicos salvajes y comparten las mismas características de sus primos: el aspecto oso-búho y los cuernos en sus cabezas.

Su naturaleza es pasiva frente a otros humanoides, sin embargo la radiación provocada por los cristales de poder de la caída nave Exodar ha causado que algunos buhícos Cubrebosque se transformen en criaturas muy agresivas. Algunos incluso se llevaron a sus guaridas algunas piezas de repuesto de un emisor holográfico draenei, distribuidas en toda la región.[10] Los draenei han estado curando a muchos buhícos afectados por la radiación, esperando proteger a estas inocentes criaturas. Por desgracia, los buhícos mutados no tienen salvación.[11]

Lechúcicos lunares[editar | editar código]

Tauren y elfo de la noche en forma de lechúcico lunar.

Los lechúcicos lunares son nativos de las regiones del norte de Kalimdor, frecuentadas también por los elfos de la noche. A veces llamados como osobúhos, estas criaturas abundaban en Costa Oscura y tenían el tamaño de un oso parado con características de ave. Sus huevos variaban en tamaño.

Todos los druidas tenían que luchar contra un lechúco lunar llamado Garraluna para poder adquirir la forma de oso (actualmente las misiones de clase han sido eliminadas del juego). Si el druida elegía la tercera rama de talentos: Equilibrio, podía asumir la forma de un lechúcico lunar.

No está claro qué diferencias hay entre los lechúcicos salvajes y estos pesados humanoides, o si "lechúcico lunar" es simplemente otro nombre para ellos.

Referencias[editar | editar código]